Desde su fundación, aquastyl ha combinado la
investigación en materiales innovadores con el tradicional saber hacer
en la fabricación de productos de la más alta calidad.
Nuestra filosofía consiste en incorporar la tecnología y el
diseño en su hogar. Para ello estamos desarrollando nuevos proyectos
que tienen como base métodos vanguardistas de fabricación, nuevos
materiales y un interés por preservar el medio ambiente (por ejemplo
con el uso de energía solar).
COMPONENTES
Cada uno de los componentes básicos que utilizamos tiene como función
aportar al producto sus mejores propiedades.
Resina de metacrilato (MMA): La resina de metacrilato es un material transparente,
resistente a productos químicos y a los rayos ultravioleta, que actúa
como un cemento que cohesiona fuertemente al resto de los componentes.
Cristalina de sílice: es un producto completamente natural. El sílice
es un material de gran dureza. Su presencia es la que permite que nuestros
fregaderos sean altamente resistentes a rayaduras y a altas temperaturas.
Cristobalita: o sílice tratado con el objetivo de que la unión
entre los componentes de los fregaderos sea más resistente.
Pigmentos: los pigmentos usados por aquastyl están libres de metales
pesados perjudiciales para el medio ambiente. Se obtienen directamente de
la naturaleza y sirven para dar color a nuestros productos.
Materiales
De la unión de los componentes anteriores se obtienen los materiales
de nuestra línea actual de fregaderos.
Granit: Apariencia mate y granitada. Es el material más resistente
dada su mayor cantidad de arena de sílice.
Roc: Granitado con acabado brillo. el tamaño y la cantidad de arena
de sílice es algo menor y el metacrilato se queda en la superficicie.
Quartz: Acabado uniforme de colores puros. Los fregaderos de este material
tienen cristobalita para conseguir la uniformidad en el color.
Integrity: Es una gama de colores de material granit que imita el color de
las encimeras de Silestone.
Proceso de fabricación
Los fregaderos se moldean inyectando la mezcla en moldes de níquel;
este material asegura los mejores acabados en productos acrílicos.
El curado de la resina se realiza elevando la temperatura del molde de forma
progresiva y controlada. El proceso finaliza con un curado a alta temperatura,
que minimiza los posibles fallos en la superficie y asegura las propiedades
del producto.